Madrileña de nacimiento, comenzó su aprendizaje en el taller bajo la dirección de su padre en 1976, donde aprendió a construir guitarras. Después se marchó y regresó en 1988 para ayudar a su hermano en la reestructuración y dirección del negocio. Entre los dos se repartieron las funciones, dedicándose José Enrique al taller principalmente y Amalia sobre todo al aspecto comercial, aunque también volvió a construir guitarras después de establecer de nuevo el taller en la calle General Margallo.
Este cambio se realizó a comienzos del año 93, regresando al esquema original de un taller reducido, y una producción limitada. Actualmente todas nuestras guitarras profesionales están vendidas. Se pueden adquirir en nuestro establecimiento de Madrid o a través de nuestros distribuidores en todo el mundo . En el verano de 1995 también se realizó el traslado de la tienda, de Concepción Jerónima 2, a la calle de la Paz nº 8, muy cerca del viejo establecimiento.
Tras el fallecimiento de su hermano en Junio de 2000, Amalia Ramírez se ha hecho cargo de la dirección del negocio, repartiendo su trabajo entre el taller, la oficina y la tienda. Asimismo, se encarga de revisar las guitarras construidas en el taller durante y al final del proceso de su realización.
En estos momentos, el equipo de la Casa Ramírez está formado por catorce personas, incluyendo a Amalia Ramírez. En el taller trabajan tres oficiales de 1ª: Carmelo Llerena, Fernando Morcuende y Ricardo Sáenz; un oficial de 2ª: Samuel Pérez; y tres aprendices: Gabriel Saar, Fernando García Mauriño, y Enrique Ramírez. En la oficina se encuentran Marisa Sanzano, quien realiza la labor de asistente de Amalia Ramírez, y Aranzazu Prieto, quien se encarga del trabajo administrativo. En la tienda trabajan tres músicos: el encargado Isaac Alvarez, pianista y licenciado en Historia y Ciencias de la Música; Manuel Casas, guitarrista y estudiante de Cuerda Pulsada del Renacimiento y Barroco; y Alejandro García, guitarrista y licenciado en Bellas Artes; y Cristina Ramírez, periodista y estudiante de Artes Gráficas.
Desde que se hizo cargo de la dirección del negocio, Amalia ha iniciado una labor de investigación, que se ha iniciado con diferentes trabajos sobre la plantilla y varetaje de las guitarras, basándose algunos de ellos en las proporciones áureas, sendero que no ha hecho más que empezar a recorrer. Se trata de una labor lenta, no sólo porque toda investigación requiere una inversión en tiempo muy grande, sino porque tiene que combinar esta actividad con otras necesarias para atender el resto del negocio. Entretanto, ha diseñado varios modelos, entre ellos se encuentra la guitarra SP, un paso intermedio entre las guitarras de estudio y las de profesional; y para celebrar el 125 aniversario de la fundación de esta casa, ha diseñado dos modelos diferentes, uno de profesional de serie limitada a 125 ejemplares: la guitarra Aniversario; y uno de estudio que se hará únicamente durante cinco años, desde enero de 2007 hasta diciembre de 2011: la guitarra 125 Años.