El establecimiento de Concepción Jerónima nº 2 perduró a través de cuatro generaciones, desde que José Ramírez I instalara en él su guitarrería a finales del siglo XIX. Su hijo, José Ramírez II, al heredar el negocio, mantuvo la misma estructura, con el taller en la planta de arriba y la tienda en la planta de calle.
José Ramírez III cambió esta estructura cuando, debido a la creciente demanda de sus guitarras a comienzos de los sesenta, trasladó el taller a la calle General Margallo, donde formó nuevos guitarreros, dejando el establecimiento de Concepción Jerónima 2 únicamente como tienda de venta al público.
A principios de los años setenta abrió una tienda más amplia frente a la antigua, en el número 5 de la misma calle, y la pequeña guitarrería se mantuvo cerrada hasta finales de los ochenta, cuando José Ramírez IV y su hermana Amalia Ramírez decidieron recuperarla y la volvieron a abrir.
En 1995, se vieron obligados a dejar el viejo establecimiento pues no hubo forma de ponerse de acuerdo con la nueva propietaria del edificio, de modo que compraron un nuevo local en la misma zona (ver plano), en la calle de la Paz, donde continúa la venta en la actualidad, y donde además está expuesta parte de la colección de guitarras de la familia Ramírez, en la que se encuentran ejemplares de los constructores de la dinastía, así como de otros constructores como Antonio de Torres, Santos Hermández, Dionisio Guerra, Francisco Simplicio, Manuel Muñoa, entre otros.